Tu amor, mi condena


Me pagaste con penas
todo el amor que te entregué.
Y hoy esa es tu condena
porque jugaste con mi querer.

Es que no hay penitencia
cuando al amor se le es infiel.
Hoy te ocurre lo mismo
y al que las hace le ha de volver.

Ni que estés de rodilla suplicando regresaré.
Pues entiendo,
el que las hace una vez
lo vuelve a hacer.

Y ahora me pides amor, amor, amor.
Yo ya no quiero desilusión, amor.
Si quieres vete con él
porque tú eres mujer infiel..